Me llamo Adriana y desde bien pequeña siempre me han apasionado los animales y la naturaleza. En 2010 al fin llegó a casa mi primer perro, Hiro, un border collie muy alegre y juguetón. Desde el momento en que llegó a casa, tuve muy claro que sería mi compañero de viaje en esta vida y que haríamos todo (bueno casi todo) juntos.

Empecé a formarme en educación canina realizando varios cursos. Hice, por ejemplo,  el curso de Adiestrador de perros para gente Sorda con Askal, un master de terapia con animales, he asistido a cursos con Single Track…Todos los cursos que voy pudiendo hacer los hago, ya que siempre es bueno aprender más y más para poder mejorar la relación y convivencia con tu perro. Si conoces a tu perro, sus señales y lo que necesita, seréis más felices.

Así pues, por entonces no había cursos ni seminarios de habilidades caninas y con lo que iba aprendiendo fui trabajando con Hiro. Al tener una base de clicker, de cómo trabajar con luring, target etc, empecé a probar con Hiro. De ahí hemos sacado todas las habilidades que sabe hacer Hiro, fuimos probando y aprendiendo juntos y aquí estamos hoy, queriendo compartir todo lo que vamos aprendiendo con vosotros.

Hiro es un border collie nacido en 2010. Es un perro especial para mi puesto que es el primer perro que he tenido en toda mi vida.

La verdad que cuando lo cogí tenía claro que quería trabajar con él y hacer cosas, pero lo cogí sin tener ni idea de perros (ni señales de calma, ni lenguaje canino….)

De ese desconocimiento creo que surgieron los problemas que tiene ahora. A Hiro lo mordieron cuando era pequeño, y no supe trabajar con ese perro que le mordió, ni supe entender las señales de Hiro, de modo que ha aprendido que ladrando aleja a los que le dan miedo, en este caso los perros macho (enteros).

Es por eso que trabajamos día a día tanto en habilidades caninas, juegos de olfato, ejercicios mentales, tanto en la calle como en casa. El hecho de trabajar con él habilidades caninas ha hecho que el vínculo entre ambos creciera mucho más, y gracias a eso en la calle vamos progresando y cada vez va mejor y más tranquilo estando a su lado y guiándole para que entienda que no hay amenazas mientras estemos a su lado.

Es un perro especial para mí, todo un reto, y para mí, es de lo mejor que me ha pasado en la vida.

Llevo a Hiro tatuado en mi piel (2 veces, una su huella, y otra su carita), pero donde realmente lo llevo tatuado es en mi corazón. Es de esos que te marcan de por vida, y que sin ellos una parte de tu vida estaría pobre.

Espero que con todo lo que intentamos mostraros, podamos transmitir también esa conexión especial que tenemos.

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