Trabajamos el autocontrol con la comida

Una de las frases que más se oye entre los dueños de perros es “mi perro parece una aspiradora…toda la comida que encuentra en el suelo se la come”. Muchos tenemos perros “aspiradora”, y la verdad que hay que trabajarlo ya que cualquier día puede comer algo que no deba y eso puede ser un gran problema.

Para poder solucionar este problema, primero hay que trabajar en un entorno controlado y sin estímulos, como puede ser en casa. Una vez en casa se controla, pasaremos a trabajarlo en la calle.

¿Cómo trabajamos el autocontrol?

Para ponerlo fácil al perro, empezaremos poniendo un premio el el suelo. Si el perro intenta cogerlo, lo tapamos con la mano las veces que haga falta. En cuanto el perro no intente cogerlo, premiamos. Yo normalmente no premio con el que está en el suelo, sino que le doy otro, por que así verá que lo del suelo no se coge, que yo tengo algo bueno también.

Es importante que durante todo este proceso no demos ninguna orden, ni hablemos (solamente para decir “muy bien”), ya que de este modo es el perro quien se controla y no nosotros quien controlamos al perro.

Cuando con un premio en el suelo se controla, podemos pasar a poner más de uno, y procederemos de la misma forma: si lo intenta coger, tapamos. En cuanto no intente nada o nos mire, premiamos.

El nivel de dificultad lo iremos subiendo según vayamos viendo a nuestro perro. Habrá perros que les cueste mucho controlarse y tendrán que estar mucho tiempo trabajando el primer ejercicio, y otros que lo entenderán rápido, y podremos ir aumentando la dificultad del ejercicio.

Ejercicios con un poco más de dificultad: 

* Dejar caer el premio cerca. Al tener movimiento es más difícil controlarse, de modo que si va a coger el premio, lo tapamos; si no intenta cogerlo, premiamos.

* Dejar caer varios premios cerca.

* Poner un premio en la pata. Al estar encima suyo les cuesta resistirse a cogerlo.

* Poner un premio en cada pata.

Seguimos siempre la misma mecánica, si no lo coge premiamos, si lo intenta coger, tapamos el premio.

Otra forma de trabajarlo sería con el premio en la mano en vez de en el suelo. Les va a costar que que están más acostumbrados a coger la comida de la mano, pero hay que tener paciencia. Si intenta cogerlo, cerramos la mano y no le dejamos acceder al premio. Si espera y no lo coge, premiamos.

Poco a poco, podéis ir probando en casa de dejar un premio en el suelo y alejaros. Si no lo coge, premiáis, si va a cogerlo, corred a taparlo! 😛  De este modo, iréis aumentando también la distancia del premio con respecto a vosotros, y así luego será más fácil aplicarlo a la calle.

Una vez en casa lo hace perfecto, pasaremos a trabajarlo en la calle. Empezaremos igual que hicimos en casa, primero con el premio quieto en el suelo, luego aplicaremos movimiento al premio, y finalmente añadiremos distancia con el premio. Podemos dejar un premio en la calle, y pasar por al lado. Si intenta coger el premio tapamos (con el pie por ejemplo, o lo ponemos delante del premio para que no pueda acceder), si nos mira o no intenta cogerlo, premiamos (pero no del suelo).

De esta forma, poco a poco el perro sabrá controlarse solo, sin necesidad de darle la orden de “quieto” o cualquier otra orden.

A continuación tenéis el vídeo de cómo lo hemos trabajado con Pam (por que Hiro estos ejercicios los tiene muy trabajados y ya se aguanta, pero con Pam lo podréis ver mejor).