Hola perrunos!!!!
El otro día nos preguntaban cómo empezar a adiestrar a un cachorro, que orden hay que seguir a la hora de enseñarle.
No os daremos pautas a seguir ni nada de eso, pero si os explicaremos un poco qué hicimos en casa con Hiro y algunas recomendaciones para saber qué es lo que empezamos a enseñarle primero.
Hiro llegó a casa con dos meses, y obviamente, lo primero que se le va enseñando es a hacer sus necesidades en un rincón específico (con periódicos o con un empapador.., y cuando salga a la calle, en la calle).
Des de pequeño también empezamos por casa con el “ven aquí”. Es algo básico y primero hay que trabajarlo en casa, dónde no hay estímulos que puedan distraerlo. Junto con el “ven aquí”, vamos trabajando también el nombre del perro: cada vez que lo llamemos y venga premiamos ya sea con comida, con juguete o con mimos. De este modo irá asociando el nombre / ven aquí, con venir a ti y verá que eso es muy bueno.
 Algo muy importante  para tener un perro equilibrado y bueno es la socialización. A parte de las ordenes que se le puedan enseñar, hay que acompañarlo a conocer el mundo que le rodea: coches, bicis, niños, perros, gatos, ruidos….cuantas más cosas conozca de pequeño, menos problemas tendrá de mayor. (Eso si, hay que hacerlo todo poco a poco y sin aturdir al perro).

He escuchado a muchos propietarios decir: “es que hasta que no tenga 3 meses (todas las vacunas), no puede salir a la calle”. Eso es FALSO. Claro que pueden salir a la calle, es más tienen que salir a la calle en brazos para ir conociendo el mundo que les rodea, los sonidos de coches, de bicis, claxon, niños corriendo y gritando, dejad que la gente lo acaricie…de este modo, al sacarlo en brazos cada día a la calle, el perro se va socializando con todo lo que le rodea. Si no lo que nos puede pasar es que cuando lleguen los 3 meses y ya pueda pisar el suelo de la calle, vaya con miedo ya que no conoce nada de lo que está viendo por primera vez.

A los tres meses ya empezamos con el “sienta” y el “tumba”. Siempre en casa primero y poco a poco trasladándolo a la calle que es dónde le va a costar más. Siempre realizaremos primero una habilidad y luego otra; hay que pensar que son muy pequeños aún y no hace falta machacarlos, hay que dejar que sean cachorros pero enseñándoles unas ordenes básicas que nos ayudarán en nuestro día a día (sentarse antes de cruzar la calle, estarse tumbadito si vas  a una terracita de algún bar, etc.).

Una vez ya tiene la orden sentado, se puede empezar con la orden de “quieto”. Igual que con el resto, hay que trabajarlo primero en casa y luego fuera en la calle. Entonces viene la típica frase de “en casa me lo hace perfecto pero en la calle no hace ni caso”, pero hay que tener en cuenta que para empezar a trabajarlo en la calle tiene que ser en sitios muy tranquilos y sin estímulos casi (un parque a primera hora que no hay nadie por ejemplo), y poco a poco ir añadiendo estímulos diferentes (gente que pasa, perros….).

Además de las habilidades que se le puedan enseñar, el perro tiene que aprender a jugar con nosotros, es decir, no jugar a ir a buscar la pelota, sino junto con nosotros con un mordedor por ejemplo, tanto para crear vínculo, como para enseñarle cuando debe parar, cuando seguir jugando, cuando no morder (si te muerde a ti por ejemplo jugando..), etc.

Cuando el perro ya tiene los tres meses y ya sale a la calle, enseñarle a pasear sin tirar es primordial. Es habitual ver a los cachorros tirar como locos por la calle para saludar a todo el mundo, para descubrir todo su entorno, saltar encima de la gente y la mayoría de veces se le deja hacer por que es un cachorro….pero este cachorro va a ir creciendo y va a seguir haciendo lo mismo cuando crezca por que él no diferencia que de cachorro sí puede hacerlo pero de mayor no. Como de pequeño se le ha consentido, de mayor lo hará también, y ya con 20, 30 o 40 quilos no hace tanta gracia. De modo que si queremos evitar que de mayores tiren de la correa y salten al saludar, no se lo permitáis de pequeños. Una educación temprana evitará muchos males cuando sean mayores.

Así pues, una vez la educación básica está trabajada (no hace falta a la perfección, ya que es muy pequeño y hay que ir trabajándolo poco a poco, día a día), podemos pasar a enseñarle habilidades. Estas habilidades no las trabajamos para que sepan hacer mil cosas, sino que es para trabajar con el perro, trabajar su mente y crear vínculo con él.

Algunos me preguntan, para qué le enseño tantas tonterías. Bien pues no es una tontería trabajar con tu perro la propiocepción, el equilibrio, vínculo, agilidad….todo ello lo podemos tener con habilidades caninas y para eso nos sirven (a parte de que nos guste ver cómo saben hacer cosas y nos impresionen con su gran capacidad de aprendizaje y los mil truquitos que aprenden).
Pues bien, de las primeras habilidades que recomiendo que enseñéis a vuestros peques son la de “dar la pata, “pasar entre las piernas“, “girar sobre si mismo“….son habilidades que a cualquier edad pueden aprenderlas. Más adelante, cuando ya sea adulto ya introduciría habilidades que requieran saltos y equilibrios, ya que hasta que no desarrollen bien sus articulaciones y no sean adultos yo no las trabajaría por sus seguridad.
Para trabajar con el perro, no hace falta estar media hora seguida entrenando con el perro. Es mejor hacer sesiones cortas y varias veces al día, que no una vez al día mucho rato. Hay que evitar que el pero se canse y aborrezca trabajar, que se bloquee…de modo que lo mejor es hacer sesiones de 5-10 minutos máximo, un par de veces al día. De este modo tendrás a un pero motivado y con ganas de trabajar y sin frustraciones.
Son muchas cosas a tener en cuenta cuando tenemos un perro, pero toda la dedicación y el trabajo se verán recompensados con un perro feliz y equilibrado.
Espero que os haya servido este post, y cualquier pregunta no dudéis en escribirnos!