Cómo enseñar al perro el VEN AQUI

A quién le pasa que cuando llamas a tu perro….no viene? O prefiere quedarse jugando con sus colegas perrunos antes que acudir a tu llamada? Pues bien, en este post os explicaré cómo podéis entrenar la llamada, para que el perro esté con lo que esté, venga con vosotros.

Antes de empezar a trabajar la llamada, es importante ver si tenemos una buena relación con nuestro perro, si se ha creado un buen vínculo, por que si no la hay, por mucho que trabajes la llamada, en según que situaciones el perro no vendrá, por que preferirá otras distracciones a estar contigo.

No voy a extenderme en cómo crear vínculo (ya en otro post), pero hay que empezar desde que el perro llega a casa, y sobretodo pasando tiempo de calidad con él.

A partir de aquí, podemos empezar a trabajar la llamada.

Empezaremos primero en distancias cortas y con la correa (por seguridad). Andaremos hacia atrás, llamaremos al perro y premiaremos con comida en cuanto llegue a nosotros (no os olvidéis el “muy bien”, es muy importante!).

Repetir durante bastantes días este mismo ejercicio, hasta que veáis que el perro viene enseguida sin dificultad.

Una vez el perro realiza sin problema el primer paso, pasamos a añadir un poco de dificultad añadiendo distracciones.

¿Qué distracciones podemos añadir?

Empezad primero con cosas/comida que les guste pero no los vuelva locos, para que sea más fácil que vengan a vosotros, y poco a poco ir poniendo cosas/comida que les gusten más. Eso sí, lo que tengáis vosotros para darle al perro de recompensa tiene que ser igual o mejor que lo que está dejando atrás para venir aquí.

De esta forma, colocaremos el objeto/comida en el suelo, y en cuanto el perro se acerque, lo llamamos. Si no viene al principio, cómo tendrá la correa puesta, no podrá llegar a alcanzar aquello que está en el suelo, de modo que lo animaremos a que venga a nosotros, por que nosotros molamos y además tenemos algo mucho mejor!

Una vez con la distracción de comida/objetos estáticos en el suelo, podemos empezar a entrenar con movimiento, y aquí ya podemos añadir algún perro y persona que pase por el parque. No vayáis de golpe a un parque lleno de perros, por que aún no ha entrenado con tanta distracción y puede no funcionar, no queráis correr mucho, es un proceso lento.

A la vez, podéis trabajarlo con más distancia. Es decir, si vais por el campo, la playa, etc, os recomiendo poner una correa larga más que nada por precaución al principio, y en cuanto el perro se aleje un poco, lo llamáis, premiáis y luego dejáis que vuelva  a seguir con su camino. De esta forma, en el momento que sí haya una distracción, como ya ha estado viniendo y recibiendo recompensa por eso (y además doble, por que le hemos dado premio y hemos dejado que vuelva a correr y pasear a su aire), vendrá hacia ti.

Con más distancia también podéis entrenarlo con ayuda: que uno sujete al perro, y el otro se vaya andando/corriendo. En cuanto el perro vea que su compañero se va, querrá ir, de modo que lo llamáis y en cuanto venga, premio!! (puede ser comida o juego con algún mordedor, pero siempre algo con vosotros – es decir, no lancéis la pelota-)

De igual manera que os he comentado que durante el paseo por el campo vayáis llamando de vez en cuando, premiando y dejando que vuelva a su rollo, haced lo mismo en el parque cuando esté jugando con más perros. Primero lo ponéis fácil y os acercáis un poco, lo llamáis, en cuanto venga le das el premio y dejas que vuelva a jugar. De esta forma, cuando sea el momento de irse a casa, como lo habrás ido llamando de vez en cuando y ha tenido doble recompensa, vendrá seguro por que no sabrá cuándo toca ir a casa.

Así pues, con constancia, motivación y vínculo, podéis conseguir que vuestro perro venga siempre que lo llaméis 😉