CONSEJOS para una buena sesión de entrenamiento.

Realmente es difícil quedarse en el intento en una sesión de habilidades caninas, pero siempre hay factores que ayudan a que sea una BUENA sesión. En este post os daré algunos consejos para que la sesión salga redonda y no perdáis los nervios ni tu ni el perro 😉

Antes de empezar la sesión: 

Antes de que te pongas a entrenar con tu perro, es importante que:

  • Seas consciente de cómo estás hoy. Si estás de mal humor o tienes muchas cosas en la cabeza, deja la sesión para otro momento.
  • Te pares a pensar qué quieres trabajar en esta sesión
  • Hasta donde quieres llegar en esta sesión (teniendo en cuenta que no debería durar más de 15 minutos la sesión)
  • Cómo vas a trabajar la habilidad. Piensa qué técnicas utilizarás para no liar al perro en el proceso (luring, target, moldeado libre..)

Una vez todos estos puntos están claros, prepara todo el material que necesites. Material indispensable para una buena sesión de habilidades caninas:

  • Premios. Si es posible, que haya variedad de premios, para motivar más al perro, que no sepa qué le va a tocar en cada momento! 🙂
  • Portapremios. Será mucho más práctico si llevas una riñonera con los premios. Si tienes que estar sacándolos del bolsillo, puede ser un caos.
  • Clicker. Es opcional, pero sobretodo para empezar habilidades nuevas a mi me gusta mucho utilizarlo, parece más fácil para el perro entender qué es lo que queremos conseguir.
  • Mordedor u otro juguete. Es opcional también, pero no creéis que si el perro hace bien la sesión y al final premiamos con juego, no estará más motivado la próxima vez? Qué mejor que chuches y luego juego!! 😀 Eso si, he dicho mordedor por que no me vale la pelota…un juguete que te sirva para que el perro juegue junto a ti.

En la sesión de entrenamiento: 

  • Cuando empieces la sesión de entrenamiento, dale unos premios al perro para que sepa que vais a trabajar y tiene que estar contigo, conecta con él!
  • Se coherente con lo que le pides, y premia aquello que va haciendo bien, así guías al perro al objetivo final. Por ejemplo, si estás trabajando que te de solo la pata derecha, premia solo esa pata para que el perro entienda al final qué es lo que quieres.
  • No digas NO al perro. Cuando están aprendiendo, si le decimos NO al perro, puedes desmotivar y crear cierto estrés al no entender qué le estás pidiendo. Si algo no lo hace bien, simplemente no premies y repite el ejercicio para que acierte y puedas premiar. Si ves que no lo hace bien varias veces, no es el perro, eres tu el que tienes que cambiar de estrategia y mirar de buscar una forma alternativa de enseñarle lo mismo.
  • No olvides premiar pasos intermedios. Muchas veces solo premiamos cuando lo hace perfecto e incluso aunque lo haga un poco repetimos muchas veces hasta que sale perfecto pero ninguna de esas veces hemos premiado. Recuerda que puedes ir premiando pasos intermedios hasta llegar a tu objetivo final. Es una forma de mantener motivado al perro, si no premias en bastante rato, el perro puede perder el interés.
  • Premios: no es solo comida! Un “muy bien” y una caricia también deberían formar parte del premio. Piensa que a la larga lo que nos interesa es retirar la comida de modo que si durante el proceso no utilizas la comida junto con los otros tipos de premio, luego sólo querrá el premio gordo!
  • Fíjate en sus señales. Si ves que el perro empieza a estar distraído, que se relame, jadea mucho, no presta atención, es que ya ha llegado su tope (en verdad deberíamos evitar llegar a este punto). Cuando pase esto, es momento de finalizar la sesión si o si.
  • Si el perro empieza a ladrar como un histérico y se pone nervioso, no le riñas, para la sesión, descansáis un poco y luego seguís. Si se pone así será por algo, o por que no te entiende, o por que está cansado, etc. De modo que no sigas con la sesión por que no servirá de nada lo que estés entrenando en ese momento.
  • Sobretodo, ten paciencia. Si algo no sale, vuelve un paso atrás o busca otra manera de hacerlo. Piensa que el perro intenta hacerlo bien por ti y eso debe ser tu motivación para seguir adelante y motivarlo a él.

Al finalizar la sesión de entrenamiento: 

  • Es importante terminar siempre con algo que hace bien, de forma que la sesión acaba positivamente y eso es un motivador para las próximas sesiones. Si veis que empieza a cansarse y no responde a lo que hace un rato hacía bien, pídele algo fácil que sepas que sabe hacer, premia y termina la sesión.
  • No está de más jugar con él al finalizar. Por eso os he mencionado el mordedor. Si juegas con él, desconectas de la sesión de entrenamiento, es una forma de hacerle ver al perro que se ha terminado y así le será más fácil no exigirte más premios ni estar pendiente otra vez de ti para entrenar. Si coges la rutina de terminar con juego, motivas más al perro y tiene claro cuando acaba la sesión.
  • Otra forma de terminar la sesión es lanzando premios al suelo para que olfatee y busque. Es otra manera de relajarse y si lo coge como rutina sabrá que la sesión ha finalizado.

 

Parece todo muy lógico pero seguro que a veces se os pasa algo o perdéis los nervios. Hay que tomárselo como lo que es, un juego con el perro. Estáis pasando tiempo juntos y entrenáis por que os gusta y es beneficioso, de modo que no tiene por que pasar a ser un martirio.

Así que disfruta con tu perro, crea vínculo, complicidad, conexión …..entrena habilidades caninas!! 😉