Cómo positivizar y acostumbrar al TRANSPORTIN

El transportín o jaula es un elemento que todo perro debería tener positivizado, aunque sea solo por si acaso. Se puede empezar a entrenar ya desde cachorros, y así le será mucho más fácil al perro que si en su vida adulta tiene que estar dentro del transportín por cualquier cosa, ya lo tenga como algo bueno y natural. Es más, lo ideal sería que todos tuviesen uno en casa, con la puerta abierta siempre, y de este modo puedan disponer de un rincón personal tranquilo y seguro.

¿Por qué necesita mi perro tener positivizado el transportín? 

*Primero, para que en casa pueda disponer de un sitio seguro (por si tiene miedo de algún ruido, por si vienen visitas y no tiene ganas de estar ahí con todo el mundo, pueda irse a su rincón seguro).

*Segundo, por si algún día tiene que quedarse ingresado en el veterinario (que ojalá no pase), pero hay que tener en cuenta que el veterinario solo dispone de jaulas para ingresar a los perros. Si el vuestro está acostumbrado y tiene como algo bueno la jaula, le será más fácil pasar esa noche en el Veterinario.

*Tercero, para ir de viaje es muy cómodo poder llevar el transportín para que el perro pueda tener la misma casita que en su casa y así le sea más fácil la adaptación a la nueva habitación de hotel o casa rural. También nos sirve por si debemos dejarlo solo un rato para ir a comer, ya que en el restaurante del hotel no dejan perros, y te evitas que lo pase mal estando solo en un sitio desconocido, por que ese transportín es su rincón seguro.

¿Cómo positivizamos el transportin?

1. Empezamos lanzando premios alrededor del transportín para que vaya viéndolo y vea que es un objeto más de la casa.

2. Lanzamos premios dentro del transportín. Al principio seguramente solo pondrán una pata, o las dos o solo asomarán la cabeza. No pasa nada, todo lleva su tiempo. En caso de que se metan enteros dentro del transportín, haced lluvia de premios, que vean que eso es super bueno.

3. Una vez ya entra sin problema dentro del transportín, pasamos a trabajar la permanencia dentro de él. Para ello, en cuanto entre, lanzamos premios. Primero muy seguidos y poco a poco vamos tardando más en lanzar el premio. También podéis pedirle que se siente o se tumbe para que le sea más fácil permanecer ahí dentro.

4. Cuando ya se mantiene dentro sin problema, podemos pasar a entrenar el cerrar la puerta del transportín. Para ello empezaremos primero con la puerta cerrada pocos segundos, y poco a poco vamos ampliando el tiempo que tardamos en darle el premio. Cuando la puerta esté cerrada, podemos ir premiando también para que vea que estando la puerta cerrada recibe premio y es bueno.

5. Cuando ya podemos cerrar la puerta del transportín sin problema y el perro está tranquilo dentro, pasamos a entrenar que se quede solo dentro del transportín, sin estar nosotros delante. Lo haremos igual que enseñamos al cachorro quedarse solo en casa: empezamos yéndonos unos pocos segundos, volvemos y premiamos. Poco a poco iremos aumentando el tiempo que pasamos fuera de la vista del perro.

6. Finalmente, cuando el perro ya se mete dentro sin ningún problema, podéis  ponerle señal verbal para que entre dentro del transportín. Simplemente es poner la señal verbal antes de guiarlo con la mano para que entre, de manera que vaya relacionando esa señal con esa acción.

Por último, os voy a dar 4 consejos para que las sesiones que entrenéis con el transportín salgan bien:

  1. Nunca obligar al perro a entrar dentro del transportín
  2. Entrenarlo siempre de forma positiva (con comida, premios, juguetes..)
  3. Ir siempre al ritmo del perro
  4. No dejarlo mucho tiempo encerrado

Recordad que podéis darle al perro juguetes y  cositas para mordisquear mientras está dentro del transportín, para que así se relaje y lo vea siempre como algo positivo.

Adriana Rivilla.

A continuación tenéis el tutorial en vídeo: