Mi perro me gruñe cuando me acerco a su comida

Hola perrunos!!

Hoy venimos con un tema bastante frecuente entre los dueños de perros: “cuando le doy de comer y me acerco me gruñe y me enseña los dientes”.

No os diré lo que tenéis que hacer, pues no soy nadie para decirlo, pero os contaré qué hice yo con Hiro y que me fue bien, ya que ya ni gruñe ni enseña los dientes.

Cuando Hiro llegó a casa con dos meses, a la hora de comer de vez en cuando le poníamos la mano en el cuenco con su comida y le daba yo desde el cuenco con mi mano pequeños granitos de pienso. Realmente no se si es lo correcto, si hay que hacerlo, pero Hiro iba viendo que yo no quería quitarle su comida, si no que viese que si ponía mi mano en su comida, no pasaba nada, nadie se la iba a quitar.

Con el pienso fue muy bien, no hubo nunca ningún problema. El problema vino con los huesos de jamón y cosillas más suculentas. Cuando se lo daba, Hiro protegía el hueso como si le fuese la vida….lo cubría con su cabeza, gruñía y enseñaba los dientes. De modo que empezamos a trabajar en eso.

Hay varias cosas que hice que me funcionaron. No se si por hacerlo todo funcionó, o si sólo hiciese alguna de ellas funcionaría también, pero os cuento:

1. Cuando le dábamos el hueso, no se lo daba al momento. Lo mantenía yo cogido y le “ayudaba” a comérselo (es decir, se lo aguantaba para que pudiese morderlo bien). Si Hiro confiaba e iba mordiendo el hueso, a la que le daba unos pocos mordisquitos ya se lo dejaba para él sólo. (realmente no se si esto funcionaba o no, pero como lo hice también junto con el resto de cosas os lo explico).

2. Cuando ya tenía el hueso para él sólo, cogía algo de comer suculento (en este caso jamón serrano, ya que tiene que ser algo igual o más apetecible que el hueso), y le hacía el cambio, es decir, le doy el trocito de jamón, alejando al perro de su hueso, y mientras le doy su premio cojo con la otra mano el hueso. Si el perro te coge el premio y simplemente te mira cuando tienes el hueso, pero no se lanza a por él, le premiaba con su hueso otra vez. De este modo el perro va a entender que cada vez que le coges su hueso tiene premio (jamón) y que si le coges el hueso se lo vas a devolver.

3. De vez en cuando, en vez de darle el premio para cogerle el hueso, simplemente le daba el premio y lo alejaba un poco del hueso sin cogérselo. Así el perro también verá que no siempre irás a cogerle el hueso (aunque luego se lo devuelvas), si no que tiene que ver que tu presencia al lado de su comida no es mala, y que lo recompensas por estar a su lado (con el jamón).

4. A veces simplemente con darle el hueso a tu lado y que se lo coma cerca de ti ya servía para que viese que no pasaba nada si estaba cerca. Que se acostumbre a tu presencia mientras come.

Eso si, no hay que estar siempre encima del perro, hay que dejarlo comer tranquilo, pero de vez en cuando hacer estos ejercicios va bien para que el perro confíe en ti y vea que no vas a quitarle su comida. 🙂

No se si os servirán estos consejos. Yo lo hice con Hiro y me fue bien, por que ya no gruñe ni enseña los dientes y me acerco sin problemas a su hueso. Cada perro es un mundo y puede que no funcione esto a todos. Hay gente que prefiere reñir al perro cuando gruñe. Yo considero que en este caso es mejor retirarle la comida y trabajar estos pasos, el darle tu de comer de tu mano y poco a poco dejarle a él sólo con tu presencia al lado.