DIA 2: FLORENCIA

El 23 de agosto fuimos a visitar Florencia. Esa noche la pasamos también en Roma Aurelia, y por la mañana nos levantamos pronto e hicimos unas 3 horas de ruta hasta llegar a nuestro nuevo destino.

Fuimos directamente hasta la Piazzale Michelangelo, ya que habíamos visto que ahí se podía aparcar. La plaza estaba toda llena, pero un poco más adelante, a la altura de la Basílica de San Miniato al Monte, había una callejuela donde se podía aparcar y había bastante sitio (aunque pagando). Aparcamos ahí, y esa misma calle te lleva al pie de la basílica. Subimos las escaleras y las vistas desde arriba son preciosas. Os recomiendo subir ahí, vais a tener una buena panorámica de toda Florencia.

Bajando la calle de la basílica, llegas a la Piazzale Michelangelo, donde hay una copia de la escultura de David hecha de bronce (la original es de mármol). Es una plaza grande y hay una bajada y de ahí hay varios caminos para bajar a la ciudad. Nosotros empezamos a coger caminos que no eran el principal y callejeamos un poco. La verdad es que fue un camino muy bonito y al final todos llegan a una muralla (que por esa muralla, subiendo la calle llegas a través de unas escaleras arriba del todo).

Al final bajando, llegamos al Ponte alle Grazie, desde donde tienes buenas vistas del Ponte Vecchio y del museo Galileo. Dando un paseo al lado del río Arno, al final llegas al Ponte Vecchio, que inicialmente era de madera, y que es por donde atravesamos nosotros para ir al otro lado del río. Está lleno de tiendas de joyas y en medio del puente hay como unos balcones que sirven de mirador al río.

Andando por la vía Santa María, al final llegamos al Palazio Vecchio. Esta situado en una plaza enorme (piazza de la Signoria), donde en un lateral hay todo de esculturas en el llamado Loggia della Signoria (ahí antiguamente realizaban asambleas públicas). Podemos encontrar estatuas como la de Perseo con la cabeza de medusa, Hércules y el Centauro….pero ahí dentro no pudimos entrar con los perros, entró Jose para hacerles fotos de cerca. Y justo enfrente del palacio Vecchio hay otra réplica de la estatua de David de Michelangelo.

Paramos a comer ahí al lado de la plaza, donde hay un sitio super conocido que estaba lleno de gente: All’Antico Vinaio. Es una bocatería, nos cogimos el bocadillo y nos lo comimos sentados en la calle. Es una callejuela muy tipo vasca, con gente en la calle comiendo “las tapas” 😛 . Después de comer nos dirigimos hasta el museo Bargelo (solo pasamos por delante y nos tomamos un café con los perros dentro en una de las cafeterías).

Seguimos nuestra ruta hacia la Cattedrale di Santa Maria del Fiore, que es la sede episcopal de la archidiócesis de Florencia y su nombre se refiere al lirio, que es el símbolo de Florencia. Es impresionante, es una parada obligada a todos los que visiten Florencia.  Hay terrazas alrededor, de modo que puedes tomarte algo mientras contemplas esta obra de arte (aunque seguro te clavan).

Seguimos andando y encontramos una plaza con una iglesia (iglesia de San Lorenzo, y ahí en las escaleras descansamos un rato antes de seguir. Nuestra siguiente parada fue el Palacio Medicci Riccardi. De primeras entró solo Jose y yo me quedé fuera con los peques, y lo curioso fue que el vigilante al verme en la entrada mirando dentro y con los perros, me invitó a entrar con ellos! Así que podéis entrar a visitar la parte de abajo del palacio (que conecta dos calles) con los perros:)

La siguiente parada fue la Piazza San Marco, aunque la verdad no es tan bonita como las demás..pero por lo menos hay una fuente! Que a diferencia de Roma que está llena de fuentes, en Florencia casi no hay.

Al lado está la Galleria dell’Academia, y es visita obligada en Florencia, de modo que como yo ya había ido años atrás, entró Jose dentro y me quedé con los peques fuera. Todos los italianos locos por tocar a los perros! Ni que nunca hubiesen visto un perro 😛

Como ya se nos hizo tarde y teníamos que ir a Pisa, volvimos a cruzar el Ponte Vecchio para ir a ver el Palacio Pitti, que por cierto es muy bonito (aunque no entramos dentro), y ya nos fuimos por la callejuela de las escaleras para volver a subir a la Piazza Michelangelo.

Nos faltó por ver la Piazza de la Libertà y la Basílica de Sta Cruz, pero ya no tuvimos tiempo, pero si os quedáis a dormir en Florencia visitarlo! 🙂

Cogimos la furgo y nos fuimos a Pisa, a pasar ahí la noche para poder ver la ciudad al día siguiente. El trayecto dura una hora y media, de modo que aprovechamos ese mismo día para irnos a nuestra siguiente parada.

(es de la Galería Academia, pero tenía que ponerla 😛 Un peque con su perro 🙂 )